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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Mary L. Torres. Entrevista.

Este sabado os traigo la entrevista de Mary L. Torres. ¡Espero que os guste!





(Mary L. Torres y su pato Piquitos )



Biografía:



Mary L. Torres nace en la República Dominicana hace ya 21 años y poco tiempo después su familia se muda al sur de España. Desde muy pequeña ya se me daba la creatividad, todo lo que tuviera que ver con dibujar le encantaba y aunque comenzó a alterar cuentos infantiles populares a la edad de 7 años no fue hasta varios años después cuando se dió cuenta de que le apasionaba la escritura. Siempre ha sentido un estrecho vínculo en lo que a artes se refiere: fotografía, escritura, lectura, pintura, ilustración, diseño,… 
Desde hace 3 años vive felizmente en Alemania y estudia Diseño Multimedia en la universidad, al mismo tiempo que lo compagina con un trabajo por horas en una Empresa de Marketing como diseñadora Web y espera el día en el que pueda hacer su sueño realidad de poder publicar sus libros. 




Libros publicados en Wattpad:



Leyendas de Olympia – El signo de la esperanza
- Ambrosía: la llave al reino de los Dioses 
- La cara oculta de la luna
- Reina de Maniquíes
- Rosa invernal




Entrevista:



LoidaCriadoMore: Hola Mary muchas gracias por prestar responder estas preguntas y colaborar en mi blog.

Mary L. Torres: Muchísimas gracias a ti Loida por elegirme para ser entrevistada.


LCM: Si tuvieses que vivir la vida de alguno de tus personajes. ¿Cuál elegirías? ¿Por qué?

MLT: Es difícil. La verdad es que, si te soy sincera, yo ya vivo las vidas de todos mis personajes. Es decir, que he de meterme bajo su piel para poder escribir sobre ellos. Pero, si de verdad tuviera que elegir la vida de uno de ellos, no creo que eligiera ninguna. Suelo tomarme demasiadas libertades en lo que a crear drama se refiere y sus vidas, si no son terriblemente duras o trágicas desde el comienzo de la historia entonces lo fueron en un pasado o no queda demasiado para que llegue la tormenta. Y sinceramente no me desearía la vida de ninguno precisamente. Aunque, puestos a elegir, quizás me decantaría por dos personajes sobre los cuales aún no he publicado nada: en primer lugar elegiría a Harmony por la simple curiosidad de saber cómo es vivir ciertamente en la sociedad de la que ella sale. Por otro lado me gustaría vivir algunas partes de la vida de Grace Parker, también por mera curiosidad. Todo es tan trágico en la vida de estas dos que se me pone la piel de gallina solo de pensarlo. 



LCM: ¿En qué momento te das cuenta, que una mera idea, se puede convertir en una gran novela?

MLT: Supongo que debajo de la ducha. La pobre tiene que estar ya harta de escucharme decir cosas sin sentido, la verdad. Las ideas suelen rondarme durante mucho tiempo en la mente, hacen y deshacen lo que les parece, me dan detalles, luego me hacen olvidarlos. Hasta que todo llega a un fin bajo la ducha, así, sin más. La verdad es que suelo reprimir en algunas ocasiones mis propias ideas, sobre todo las que veo que van a ser mediocres o para las que luego me va a faltar material. Solo dejo que salgan las mejores y quizás por eso mi número de novelas tanto publicadas (terminadas y en proceso), como las que tengo en mente son tan pocas. 



LCM: ¿Cómo enfrentas a las páginas en blanco?

MLT: Soy cobarde en lo que a bloqueos se refiere. No suelo enfrentarme a las páginas en blanco, la verdad sea dicha. Es decir, si tengo algo para escribir, algo que me salga de dentro, lo escribo sin pensarlo, como me salga en ese momento. Si estoy en estado de bloqueo, si llevo varios días, semanas o incluso meses sin escribir, entonces reacciono de forma cobarde. Leo una y otra vez lo que he escrito, pero no me atrevo a sentarme a escribir porque sé que lo único que conseguiré es un desastre. Espero a que regrese por sí solo. Es triste, pero no puedo hacerlo de otra forma. 



LCM: ¿Te ha sucedido alguna vez que el libro elige su propio camino, alejado de lo que tú tenías planeado previamente?

MLT: ¡Casi siempre me ocurre! Normalmente los actos de los personajes hacen que el libro en cuestión vaya a parar algo que yo no tenía planeado, me lleva por nuevos derroteros y me hace plantearme la misma historia desde otro punto de vista o ángulo. Y la verdad es que me encanta que pase eso. Esos son los momentos en los que he de superarme a mí misma y sacar lo mejor de mi mente para poder continuar con la historia, para no defraudar a mis personajes y para no defraudarme a mí misma. 



LCM: ¿Te decantas por los finales felices?

MLT: ¡Para nada! Como ya dije un poquito más arriba soy una dramática y amo los finales desgarradores. No lo puedo evitar, aunque siempre me gusta que mis personajes tengan sus momentos de felicidad y no puedo evitar algún que otro final feliz, amo los finales tristes, esos que te hacen llorar de amargura y que aún así se quedan grabados en la mente popr lo hermoso de la tristeza. A mí la tristeza me parece algo increíblemente bello a su manera, como todo y me encanta disfrutar de ella, también que lo hagan mis personajes. Yo misma suelo quedar mucho más enamorada de un libro que me haya gustado si tiene un final que me rompa el corazón (y con esto no solo me refiero a finales tristes-tristísimos, los hermosos y felices también pueden partir el corazón si son tratados como la vida misma). No lo puedo evitar, yo soy así. 



LCM: ¿Cuándo te das cuenta que la novela ha llegado a su fin?

MLT: Cuando ha ocurrido todo lo que estaba planeado para esa obra y en mi interior algo me lo dice. Si ese “algo” me lo dice incluso antes de haber terminado lo planeado para la historia, entonces ha de ser terminada. No lo puedo describir, si en un momento sé que la obra debe de acabarse al final de “x” capítulo, entonces tengo que acabarla sin objeciones.



LCM: Para escribir primero hay que leer ¿Cómo fue tu acercamiento a la literatura?

MLT: Mi madre. Puede que todos los buenos hábitos que tenga, por pocos que sean, hayan sido gracias a ella. En verdad mamá me leía ya cuando estaba embarazada y de pequeña siempre me leía los mismos cuentos infantiles que a mí tanto me gustaban y lo hacía con tanta frecuencia que incluso llegué a aprendérmelos, sabía qué palabras había en cada página y ella siempre hacía el chiste de que yo con tres años ya sabía leer. Siempre me compraba libros de fácil comprensión mientras fui pequeña y no había desarrollado aún la afición por la lectura. Cuando fui lo suficientemente consciente para elegir mis propios libros ella nunca puso ninguna pega para comprármelos. “Si es para libros, entonces pertenece a las necesidades básicas”, me dijo siempre. Y bueno, así hasta ahora, que compartimos los libros que compramos aunque cada una disfrute de unos géneros totalmente diferentes. 



LCM: ¿Tienes algún hábito a la hora de escribir?

MLT: Tengo muchos, la verdad. El primero y principal es escribir con la puerta cerrada y dándole la espalda. Si sé que la puerta está abierta aunque le esté dando la espalda, automáticamente no puedo escribir, pierdo la concentración. Cuando voy a hacer sesiones de escritura siempre me siento con todas las libretas que le corresponden a la historia en cuestión más la que pertenece a los nombres de personajes que aún no tienen historia, que es general. Si me puedo sentar a escribir junto a una taza repleta de café, todo se me hace mucho más bonito. Suelo escribir por la noche y editar por las mañanas. Suelo crearles rostros a mis personajes mucho antes de sentarme a escribir la historia (incluso antes de que tenga la idea principal) y a veces también los dibujo antes de comenzar a escribir, si no, entonces lo hago en el transcurso de la historia. 
De forma inconsciente casi siempre se da la ausencia de uno de los padres de mis protagonistas. No puedo escribir con música porque me despisto demasiado rápido y me cuesta horrores volver a concentrarme en lo que estaba escribiendo (y por ese mismo motivo se me hace una tarea muy ardua el encontrar canciones que vayan con los capítulos de mis historias). Y la más importante, si no tengo a mi pato de peluche Piquitos rondando cerca, muy probablemente me termine dedicando a cualquier otra cosa menos a escribir durante ese tiempo. 



LCM: Seguro que después de llamar a muchas puertas, llego el gran día en las páginas que se abrieron de par en par. ¿Que sentiste en ese momento?

MLT: Por desgracia, si te refieres a si he tenido la grandísima oportunidad de publicar un libro, no, esa oportunidad aún no ha llegado. Tengo planes para autopublicar mi primer libro, tantear el terreno, mandar algún que otro manuscrito a alguna editorial. Pero todo eso requiere tiempo y, por desgracia, ese tiempo no ha llegado. 



LCM: ¿Próximos proyectos?

MLT: Oh, por el momento, llevo dos historias en proceso (una de ellas una historia más bien corta): “Reina de Maniquíes” y “Rosa invernal”. Para un futuro, espero no muy lejano, tengo reservado un único tomo titulado “El Circo de la Noche” y, aparte de todo esto, los ocho libros restantes de mi colección central y más principal “El Templo de los Dioses” (“Leyendas de Olympia” es uno de los libros). 



LCM: Gracias de nuevo un saludo y muchos besos Natalia.

MLT: Un millón de gracias a ti por la oportunidad, bella. ¡Muchos saludos para ti también!




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¡Hasta el Miercoles!

2 comentarios: